jueves, 13 de noviembre de 2014

la consagra



La consagración de la primavera

Lugar:
Año de reposición:
Bailarines:
Compañía:
Coreografía original: Vaslav Nijinsky
Fecha de estreno: 29 de mayo de 1913


La consagración de la primavera es una obra musical para orquesta compuesta en 1913 por el compositor ruso Ígor Fiodórovich Stravinski. El autor la compuso como parte integrante de la serie de ballets creados para la compañía de Serguéi Diáguilev,Les Ballets Russes, presentados en París en la década de 1910, entre los que también se encuentran El pajaro de fuego y Petrushka. 
Stravinsky era un joven, prácticamente desconocido compositor cuando Diaghilev lo reclutó para crear trabajos para los Ballets Rusos. El concepto detrás de La consagración de la primavera, desarrollado por Roerich desde la idea de esquema de Stravinsky, es sugerido por su subtítulo, "Imágenes de la Rusia pagana en dos partes"; en el escenario, después de varios rituales primitivos que celebran la llegada de la primavera, una joven es elegida como víctima sacrificial y baila hasta morir. Después de una recepción crítica mixta para su funcionamiento original y una breve gira en Londres, el ballet no se realizó de nuevo hasta la década de 1920. 
Rusia estuvo incluida en la tensión y conflicto que había en los Balcanes. En 1912BulgariaSerbia,Grecia, y Montenegro derrotaron al Imperio otomano con la Primera Guerra de los Balcanes, pero los supuestos aliados siguieron peleando entre sí. Entonces en 1913, la alianza se dividió, y los serbios, griegos, y los rumanos derrotaron a Bulgaria en la Segunda Guerra de los Balcanes. Austria-Hungría se hizo el patrón de Bulgaria, que ahora era el rival territorial de Serbia en la región, y Alemania permaneció como protector del Imperio de Otomano. Rusia se unió más estrechamente a Serbia que antes. El sistema complejo de alianzas y apoyo de Grandes Potencias era muy inestable. Los Ballets Rusos de Diáguilev llegaron a Occidente y desarrollaron su actividad e influencia en el periodo comprendido entre 1909 y 1929, coincidiendo con la eclosión y madurez del cubismo, nacimiento del DADA, del surrealismo y la llegada de grandes talentos extranjeros a la Escuela de Paris. Su presentación fue el acontecimiento artístico más importante de la primera década del siglo XX . Durante veinte años revolucionaron el concepto que de la danza clásica hasta entonces se tenía, que en Europa languidecía cuando había tomado fuerza en Rusia, aportando nuevas ideas y dando al espectáculo del ballet un nuevo giro.
Los decorados fueron con el espíritu del tiempo, la diferencia residía en que eran realizados según los esquemas de artistas menos ligados a las tradiciones y dotados de un mayor talento que los decoradores profesionales. El colorido contrastó con los hasta entonces habituales aburridos oscurecidos y sombríos naturalistas y gusto por trajes históricos. El efecto decorativo de la novedosa orgía de colores cambió la perspectiva escénica hasta el punto de suponer una renovación del arte teatral. La mezcla de técnica perfecta de los bailarines, el exotismo, la música excelente provocó un éxito que no fue sino el estallido de una psicosis, de un auténtico delirio de los espectadores. 
Con la Revolución soviética el ballet ruso pasó a ser un instrumento de propaganda política, perdiendo gran parte de su creatividad, aunque surgieron grandes bailarines.
Describe la historia, sucedida en la Rusia antigua, del rapto y sacrificio pagano de una doncella al inicio de la primavera que debía bailar hasta su muerte a fin de obtener la benevolencia de los dioses al comienzo de la nueva estación. Para ello, se sirve de imágenes musicales de gran plasticidad, evocando escenas primitivas en cuanto a diversos ámbitos de la vida. 
A partir de Stravinski, el estilo rupturista domina todo el panorama musical europeo en todas sus dimensiones, como la melodía, la forma y el timbre. De hecho, en ninguna otra obra de Stravinski encontramos la misma voluntad de romper deliberadamente contra todo lo anterior, por lo que el escándalo de esta obra no se repetirá.
La innovación de esta obra se produjo fundamentalmente en el ritmo (no hay sincronía y acompañamiento ni entre las distintas voces de los instrumentos, ni entre sí mismas a lo largo del tiempo, lo que produce en el oyente esa sensación de imprevisión, impulso, brutalidad y desorden;la duración no es siempre la misma y unas son más largas que otras y es propia de la tradición de muchos pueblos del este de Europa), la melodía (utiliza escalas y modos “antiguos” que se asemejan a los actuales pero en realidad no son del todo ni mayor ni menor, con lo que consigue un cierto efecto de antigüedad ademas de que emplea pocas notas en la escala para crear melodías de poco recorrido y pocos salto, son muy repetitivas),la armonía (se aparta de la tonalidad clásica), y en la orquesta (sonoridad completamente nueva, abundando los efectos de percusión, agresivos y violentos, desaparece sonido expresivo y melódico de los instrumentos de cuerda y se favorece el predominio de la percusión y los instrumentos de viento, evocadores de una naturaleza salvaje y primitiva).
Esta obra utiliza mucho movimiento de brazos y torso rectos o rígidos, pasos, posiciones cerradas, choque de rodillas, bailan descalzos y en zapatillas de media punta, la pantomima esta ¨eliminada¨, movimientos cortados en diferentes planos y temblores (muchas veces de rodillas). La estructura del ballet se da en la división de dos actos: adoración por la tierra, y el sacrificio.
Los procedimientos compositivos que se utilizan en este ballet son: contraste, inmovilidad, unisono, eco, solo (final), círculos y espirales, repetición, simultaneidad, planos y superposición.
Los modos de representación son mimetico-representativo, expresivo y formalista.